El cliente escribe al número de WhatsApp de siempre.
El sistema reconoce la empresa y el contacto automáticamente.
Con categoría, prioridad y plazo de respuesta (SLA) asignados.
Un operador queda a cargo, con historial completo a la vista.
Alertas automáticas si el plazo está por vencer o ya venció.
Respuesta al cliente por el mismo WhatsApp, y queda todo registrado.